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¡Hasta pronto!

Me sentía algo incómoda por haber dejado este blog descuidado y abandonado en los últimos meses. Se han juntado la falta de tiempo y de inspiración por la escritura, supongo, y el comienzo de una nueva etapa.

Después de algo más de un año desde que estrené el espacio y mi actividad de blogger, he decidido pasar a expresarme exclusivamente en imágenes. Seguiré publicando en mi fotoblog.

Agradezco a todas las personas que me habéis visitado e ido leyendo entrada tras entrada durante este tiempo…ha sido un placer y una gran satisfacción para mi.

Con mucho cariño,

Cristiana.

 

Los girasoles de Al.

Las semillas que Al. sembró en la huerta vecinal esta primavera ¡ya han brotado, crecido y florecido!

Así tomaban el sol de finales de julio esta mañana a primera hora:

 

Ya estoy de vuelta de mis vacaciones. En mi última noche italiana me homenajeé con una experiencia especial.

En el escenario mágico del Teatro Verde, en la isla veneciana de San Giorgio Maggiore, escuché en directo al autor de la musica que acompañó mi segundo embarazo y mi trabajo de parto. El concierto fue un conjunto perfecto de detalles extraordinarios: Ludovico Einaudi tocó con Paolo Fresu en un encuentro emotivo de instrumentos y sensaciones.

Ch., como no podía ser de otra manera, estuvo conmigo durante todo el concierto, saboreando sonidos de “otra vida”.

 

La tierrita de mamá

El lunes me iré de vacaciones a Italia con Án. y los niños y pasaré unos días en esa ciudad de donde salí, hace ya unos años, llevándome poco más que una mochila.

Pensando en las maletas y los preparativos, esta noche me está invadiendo una profunda nostalgia de los lugares donde nací y me crié.

Marostica es un centro medieval, de esplendor scaligeroconocido sobre todo por sus dulces cerezas y por el gran tablero de ajedrez que constituye la plaza mayor y que se transforma, cada dos años, en escenario para la Partita a Scacchi con personaggi viventi.

Pero mis recuerdos más cariñosos van a esos soportales que amparan del sol y de la lluvia, a la pastelería de los mil y un desayuno, las terracitas del aperitivo, los paseos en bicicleta por los campos de maíz con las majestuosas montañas al fondo, el olor a pan del horno de la esquina y el sonido de las cigarras en los anocheceres de verano.

Insomnio y sueños

En ocasión del Día Mundial del Sueño Feliz, mientras la red se prepara para ser bombardeada con twits que desmonten el “método” Estivill, yo quiero compartir una reflexión muy íntima sobre mi propia experiencia.

Hermanos durmiendo en la cama familiar

Llevo más de la mitad de mi vida sufriendo de insomnio. Con el pasar del tiempo, he aprendido a aceptarlo serenamente. También he comprobado que el cuerpo se acostumbra, y parece que voy necesitando cada vez menos horas para descansar.

Cuando veo a mis hijos dormirse felices entre mis brazos, buscarme y encontrarme en la cama con una mano, y despertarse sonriendo, me alegro y disfruto.

Sus sueños son mi sueño.

Al., el “niño manta”

 

Ch., durmiendo la siesta

 

 

 

Nos unimos a una iniciativa, que ha nacido de la blogosfera maternal y paternal, de bombardear Twitter el próximo viernes 29 de junio con artículos, experiencias, videos, conferencias, y cualquier otro material en el que se compartan experiencias positivas de sueño feliz y respetado bajo el Hashtag: #DesmontandoaEstivill.

La finalidad de esta acción es dar a conocer a más familias que existen alternativas respetuosas para dormir tranquilamente con nuestros hijos, y del daño que causa el método que difunde este señor a pesar de la amplia bibliografía científica que alerta de los daños a corto, mediano y largo plazo que acarrea el llanto no consolado en bebés.

Añado una lista de artículos sobre el tema que se pueden leer en Amor Maternal, junto a la información completa de la iniciativa:



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